miércoles, 15 de noviembre de 2023

LA MIRADA DEL MUNDO HACIA SAN FRANCISCO ESTÁ LLENA DE EXPECTATIVA

Editorial del diario oficial Global Times de Beijing, República de China
El presidente chino, Xi Jinping, salió de Beijing el martes para asistir a una cumbre China-Estados Unidos en San Francisco, Estados Unidos, por invitación del presidente estadounidense Joe Biden. Simultáneamente asistirá a la 30ª Reunión de Líderes Económicos de APEC. Esta es la segunda visita oficial del presidente Xi a Estados Unidos desde 2017. En un momento en que las relaciones entre China y Estados Unidos muestran signos de tocar fondo y estabilizarse, la importancia de la diplomacia de un jefe de Estado es evidente. Se espera que esta reunión marque el rumbo para el desarrollo futuro de la relación bilateral más importante del mundo, que no sólo tiene una inmensa valía para ambas naciones sino que también capta la atención de toda la comunidad internacional.

Desde mediados de este año, ha habido un aumento notable en los contactos entre China y Estados Unidos en múltiples niveles. Gubernamentalmente, varios departamentos en función de ambos países han implementado el consenso alcanzado por los líderes de los dos países en Bali, el pasado mes de noviembre, entablando una serie de contactos y estableciendo varios grupos de trabajo. En el plano civil, los intercambios mutuos obstaculizados por la pandemia han mostrado signos de recuperación este año. Las empresas y empresarios estadounidenses muestran un gran entusiasmo por el mercado chino, mientras que se ha fortalecido el deseo dentro de ambas sociedades de promover los intercambios culturales. Esto refleja la dinámica inherente tanto de China como de los Estados Unidos. Como señaló el presidente Xi durante la cumbre de Bali, China y Estados Unidos comparten mucho más intereses comunes que lo pensado.

Actualmente, las relaciones entre China y Estados Unidos han llegado a otra coyuntura crucial. Si bien hay una tendencia a la estabilización después de un período de volatilidad, este impulso sigue siendo inestable y enfrenta varios desafíos e incertidumbres. Especialmente por el hecho que el próximo año será un año electoral en Estados Unidos, y por ende pueden surgir inesperadamente, factores negativos que afecten las relaciones entre China y Estados Unidos. En este contexto, estabilizar aún más las bases de las relaciones entre China y Estados Unidos y crear un impulso positivo a largo plazo, para avanzar en una agenda desafiante pero importante que ambos países deben enfrentar, es en si un total desafío. Esto no sólo redunda en beneficios a los intereses fundamentales de los dos pueblos, sino que también es muy deseado por la comunidad internacional. En este contexto, la visita del líder chino a Estados Unidos, demuestra sinceridad y buena voluntad para mejorar las relaciones entre China y Estados Unidos. También refleja una actitud responsable hacia la historia, las personas y el mundo.

Se puede decir que existe un deseo mutuo entre China y Estados Unidos de estabilizar sus relaciones bilaterales, creando un espacio significativo para que ambos países se encuentren a mitad de camino. No es difícil ver que después de implementar una serie de políticas para reprimir severamente a China, Washington ahora se da cuenta, de que una vez que la relación entre los dos países se rompa, tendrá consecuencias irreparables. Por lo tanto, al menos formalmente, expresa la intención de no buscar el "desacoplamiento" de China, sino que enfatiza la "gestión de la crisis". A nivel interno, en Estados Unidos hay un llamado creciente a estabilizar las relaciones con China. Esto no se debe a que la conciencia haya guiado a Estados Unidos, sino más bien a que la paz, la no confrontación y la coexistencia pacífica, son intereses comunes entre ambos países. Esto también sugiere que, si bien las contradicciones y diferencias entre China y Estados Unidos existen objetivamente, sus intereses comunes son amplios y no se puede negar la realidad de una dependencia mutua.

De hecho, es normal que una relación tan importante como la relación entre China y Estados Unidos tenga algunos altibajos. El resultado será completamente diferente dependiendo de si la abordamos con una actitud constructiva o con una "mentalidad de suma cero" o incluso, con una "mentalidad de suma negativa". Por ejemplo, la cuestión del fentanilo, que preocupa mucho a la parte estadounidense, fue inicialmente un problema interno para Estados Unidos. China ayudó a Estados Unidos de buena fe en el control de drogas, y los dos países alguna vez lograron buenos avances. Sin embargo, la parte estadounidense respondió más tarde con hostilidad e impuso sanciones irrazonables a instituciones e individuos chinos relevantes, socavando aún más las bases de la cooperación bilateral. Esta es una versión real del famoso dicho de "levantar una piedra sólo para dejarla caer en el propio pie". Ahora los dos países enfrentan nuevas oportunidades, y si desean restablecer la cooperación en materia de control de drogas, depende de Estados Unidos en lo absoluto. Lo mismo se aplica a muchas otras cuestiones.

Como iniciador de la difícil situación en las relaciones entre China y Estados Unidos, la parte estadounidense, en particular, necesita tomar medidas prácticas para demostrar sinceridad en la estabilización de las relaciones de ambos países. De hecho, la incertidumbre en la estabilización de la relación bilateral se ha originado consistentemente en el lado estadounidense, tanto en el pasado, como en el presente y potencialmente en el futuro. Desde que surgió la noticia de la reunión, funcionarios de la Casa Blanca, miembros del Congreso y hasta varios medios de comunicación estadounidenses, han hecho múltiples demandas y sugerencias a China. Son expertos en incidir en la opinión pública antes de las reuniones importantes para tomar la iniciativa. De hecho, este tipo enfoque ha causado mayores perturbaciones en la parte estadounidense que el lado chino. La posición y actitud de China hacia las relaciones entre estos dos países, así como sus requisitos para la parte estadounidense, son claros y consistentes, y no es necesario dar más detalles sobre ellos aquí.

Tanto China como Estados Unidos son países importantes y miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y tienen la responsabilidad común de mantener la paz y el desarrollo en el mundo. Sólo cuando las relaciones entre China y Estados Unidos se estabilicen y mejoren, podrán los dos países unirse para abordar los desafíos globales y promover la paz y el desarrollo en el planeta. Esta reunión en San Francisco, brindará una valiosa oportunidad para promover el regreso de las relaciones entre China y Estados Unidos al camino correcto. Esperamos que la parte estadounidense demuestre suficiente coraje y sabiduría política, se encuentre a mitad de camino con la parte china y promueva, la construcción de una manera correcta para que China y los Estados Unidos se lleven bien entre sí, inyectando estabilidad y certeza en un mundo turbulento. Esto estará en consonancia con los intereses fundamentales de los pueblos de ambos países, como también con la expectativa común de la comunidad internacional.

Traducido, diagramado y adaptado por Víctor Hugo Marenco Boekhoudt

Enlace del editorial traducido: 

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